Durante el mes de abril de 2020, un asteroide identificado hace apenas un par de décadas pasó a una distancia relativamente cercana al planeta Tierra, generando interés entre el público general y apareciendo en las noticias de todo el mundo.

El asteroide, denominado 1998 OR2 e identificado por primera vez en ese mismo año por el Observatorio Haleakala, en Hawái, viene siendo observado atentamente por diferentes observatorios y agencias espaciales debido a que su recorrido es potencialmente peligroso para la Tierra.

Después de larga espera, a finales del mes de abril el asteroide pasó a unos 6,3 millones de kilómetros del planeta Tierra, una distancia que es considerada cercana en el caso de un asteroide, equivalente a poco más de 16 veces la distancia de la Tierra a la luna. Varias organizaciones se hicieron eco y publicaron los datos relacionados con el paso del 1998 OR2, entre ellas la Agencia Espacial del Perú, llevando tranquilidad a la comunidad.

Aunque las agencias espaciales recalcaron que la probabilidad de que un asteroide signifique un peligro concreto para la Tierra en el próximo siglo es muy baja, la observación de estos objetos celestes continúa siendo metódica debido a sus posibles catastróficas repercusiones.

¿Qué son los asteroides?

Los asteroides, que no deben confundirse con los cometas ni con los meteoroides, son cuerpos rocosos de tamaño relativamente pequeño que generalmente recorren algún tipo de órbita alrededor de una estrella, en este caso, del Sol. En nuestro sistema solar, la enorme mayoría de estos cuerpos se encuentran entre las órbitas de Marte y Júpiter, en la región conocida como Cinturón de Asteroides, aunque existen otros en diferentes regiones, incluyendo algunos con órbitas notablemente excéntricas, como es el caso del 1998 OR2.

Debido a su tamaño y sus órbitas muchas veces difíciles de predecir, los movimientos de los asteroides son normalmente monitoreados por diferentes instituciones espaciales, para prevenir potenciales peligros de colisión con el planeta Tierra.